Posteado por: JJMercado | octubre 20, 2008

DEL OSTRACISMO AUSTRIACO

Andando el otro día por el campus de la universidad, resulta que nos encontramos a un profesor de economía, resulta que es profesor de ciclos económicos, resulta que comentamos acerca de la crisis y resulta que al final, como queriendo envolver su confesión con aires misteriosos, mirándonos como quien recuerda sucesos infantiles, resulta que el tipo dice que lo mismo haya que volver a Hayek y a Mises, que son unos economistas que resulta que leyó cuando tenía 20 años y cuyos libros no sabe ya ni dónde los tiene. Hombre, pues lo mismo resulta que sí, señor profesor, que lo mismo hay que volver a ellos después de 30 años sin enterarse de nada.

Ya lo dije aquí ayer. Verdaderamente impresiona el desconocimiento que la profesión económica tiene de una teoría que, mire usted por donde, no sólo rebate de cabo a rabo todo cuanto andan pregonando a todas horas por tierra mar y aire, sino que es capaz de explicar lo que sucede en el día a día, de prever los cataclismos y aconsejar las medias para que no se produzcan.

Probablemente sea un complejo cúmulo de circunstancias el que nos han llevado a tan extraña situación. Uno supone que se debe, mayormente, a tres causas fundamentales: el hecho de que la Escuela Austriaca tenga una fundación verdaderamente antigua (más de un siglo si tomamos su nacimiento con las lecciones de Menger); su carácter más filosófico que matemático, lo que provoca graves sospechas entre la profesión; y su posición antisistema o políticamente incorrecta siempre, generando una dificultad de principio que otras teorías no suponen.

Si a esto le añadimos que la gran mayoría de sus textos primeros fueron escritos en lenguas ajenas al inglés, lo que siempre hizo que las teorías llegasen demasiado tarde (Menger y Böhm-Bawerk fueron traducidos en los últimos 50; las ideas de Mises sobre el ciclo y con ellas sus predicciones sobre la crisis de los 30 no llegaron a explicarse en inglés hasta que ya todo había pasado…), la inmensa honestidad de saber afrontar el profundo error en que ha consistido toda una vida dedicada a unas ideas demostradas falsas por parte de quienes topan con la mirada limpia con estas teorías y que el desconocimiento de los profesores no hace sino malformar a futuros profesores que harán lo propio en un círculo vicioso ad infinitud, resulta que a la Escuela Austriaca o llega uno de milagro o simplemente no llega (o llega viciado/engañado).

Afortunadamente, hoy día, el uso de las nuevas tecnologías y la facilidad que ello supone en el flujo de información facilita sobremanera el trabajo de aquellos que, aún así, cuentan ya con un especial interés en formarse a sí mismos, más allá del frío mármol de las aulas, lo que, con todo, aún hoy, sólo la inmensa minoría que tanto cantara Juan Ramón a otros efectos, es capaz de descubrir los fundamentos austriacos.

Ello no obstante no quita para que la razón se decante del lado de los que siguen (seguimos) las enseñanzas tan valerosa y tozudamente defendidas por aquellos primeros hombres que, como Mises (qué decir de Juan de Mariana, si nos vamos más lejos), sufrieron por todo ello la marginación, cuando no el ataque frontal, de los enemigos de la libertad.

 Tu ne cede malis, sed contra audentior ito, dijo Virgilio, y en esas andamos.

 

Anuncios

Responses

  1. No es de extrañar que esteis en el ostracismo. Usando un método de conocimiento, cuando menos dudoso. Y que parece caer en la autorreferencia dentro de un todo dogmático y cerrado.Cosa a la que ha ayudado el carácter áspero y tozudo de Mises.

    A los austríacos os es imposible, debatir, si debate significa tanto confontación e intercambio de ideas como respeto y tolerancia. Las conversaciones con un “austriaco” acaban en un ácido intercambio de dogmas. Lo mismo me pasa cuando charlo con los “marxistas-leninistas” y eso que siempre me han considerado marxista.

    Parece que aludes a la economía neoclásica, o a la arcadia de la economía matemática (por ende irreal) y en eso estoy plenamente contigo. Los modelos y teorías de la escuela neoclásica se han alejado de una aplicabilidad real, de hecho de una verdadera reflexuón sobre fenómenos económicos reales, alejados de los supuestos formales. Pero no hay que olvidar que los austriacos también despreciais la empiria y el análisis de los fenómenos empíricos. Al menos es lo que, de forma muy contundente Hoppe en su libro “Monarquía, democracia y orden natural”.

    La verdad es que por mi director de tesis he tenido que estudiar mucho sobre la Escuela Austriaca, y si bien hay puntos en los que me encuentro de acuerdo (el patrón oro, por ejemplo) hay otras en la que mantengo profundas diferencias. Mises tiene un buen libro, “La Acción humana”, pero “El Socialismo” , además de algunas perspectivas interesantes, tiene otras partes infumables como las del amor libre, equiparar a los comunistas con los fascistas (siendo, por ejemplo los partisanos comunistas los más encarnizados enemigos de Mussolini, fíjate como acabó Gramsci!).

    Aunque por lo general la Escuela Austriaca tiene siempre la costumbre de razonar de manera cicular sobre lo-que-ya-había-dicho-Mises. La obra de Ramsay Steele (“From Marx to Mises”) me ha gustado mucho más pues hace una valoración, desde el austro-liberalismo, más ponderada del marxismo, alejada del atávico anticomunismo de la escuela. Además, la obra de Menger tiene mucho interes, sobre todo sus “Principles” en lo relativo a los precios.

    No es el rechazo al estado lo que os lleva al “ostracismo” sino la actitud elitista, prepotente y muy agria, además de dogmática que caracteriza a la mayoría de los representantes de la escuela. Al meno es el sentir de muchos académicos y estudiantes.

  2. […] “sociológica” que se da a este fenómeno?. Quiero decir, ¿existe una “praxeología de la ciencia austriaca” que explique la marginación del liberalismo? Al fin y al cabo nosotros teníamos a Latour, […]

  3. Yo_no_soy_hayek_ni_quiero, apuntas una cosa interesante en tu último párrafo: la culpa que los propios austriacos podemos tener en la mala difusión de las ideas. Es probable. Y quizá una causa más -probablemente hoy de mayor importancia- de este ostracismo al que me refiero en el post. Admitida, relativamente, la enmienda.
    Un saludo.
    Por cierto, ¿se puede saber el nombre de tu director de tesis y que tanto austroliberalismo te ha hecho leer?
    Me apunto, por cierto, el libro de Ramsay Steele, que no conocía.

  4. “pero “El Socialismo” , además de algunas perspectivas interesantes, tiene otras partes infumables como las del amor libre, equiparar a los comunistas con los fascistas (siendo, por ejemplo los partisanos comunistas los más encarnizados enemigos de Mussolini, fíjate como acabó Gramsci!).”

    Pero es que equiparar a los fascistas con los comunistas tiene todo el sentido del mundo por cuanto sus métodos y sus formas son realmente muy parecidas ¿Eran muy diferentes Hitler y Stalin?

    Que fueran fascistas y comunistas sean enemigos son más una consecuencia de que ambos se disputaban el poder. De la misma manera podemos decir que el PSOE y el PP son básicamente iguales….pero vaya usted a saber por qué son grandes enemigos.

  5. JJ, mi amigo ynsh “ni quiero”, es un despechado. (Te he hecho algo? jajaja, nos conocemos?)Menuda indignación y menuda verborrea, ni en mis mejores tiempos.
    No creo que tu director de Tesis sea el mismo que el mio, eso está claro, jejeje
    Saludos (contento de tener un contra-fan)!

  6. No,no creo que nos conocamos, y lo del nombre es simplemente que me hizo bastante gracia un nick de yosoyhayek.

    Yo no diría que lo mio sea “indognacion” o “verborrea” esas cosas me salen cuando hablo de partidos como el PSOE o el PP. En especial del primero porque no le hace nada de justia al nobre,en mi opinión, sólo lo mantiene por los votos.

    El libro de Ramsay Steele es el de “From Marx to Mises”, ed. Open Court, Illinois. No es fácil encontrarlo en España, que yo sepa está solo disponible en la versión original. Es del año 1992,creo, hablo de memoria.

    Mi tutor es Miguel A. Bastos Boubeta, que es el único de los proferores de la facultad de políticas de la USC que habla de temas de economía política; por eso lo elegí como profesor. Además, es un tipo bastante simpático. El politiqueo está bien pero llega un momento en que aburre.

  7. Hombre Bastos! Un Gran profesor! Felicidades!


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: